TOP

LA FASCIA Y TU REGISTRO SENSORIAL

La fascia es tejido conectivo constituido por sustancia fundamental (que aporta hidratación), fibras (elásticas que permiten el cambio y de colágeno que aportan fuerza y estabilidad) y células. Este tejido forma una red tridimensional continua que envuelve vainas musculares, vasos sanguíneos, nervios, etc. Podría decirse que es como una “piel” interna que permite que nuestros movimientos sean fluidos y armoniosos y no mecánicos como los de un robot.
Este tejido fascial da soporte y estructura al cuerpo, absorbe impactos, ayuda en la circulación sanguínea e influye en nuestro sistema nervioso central. Pero además, de su influencia en nuestro cuerpo físico, la Fascia tiene un importante vínculo con nuestras emociones y creencias. Físicamente, es altamente sensible. Posee 10 veces más terminaciones nerviosas que los músculos y su estado se modifica cuando influimos en los mecanorreceptores (órganos tendinosos de Golgi, Pacini, Ruffini, etc.).
Esto nos habla del vínculo cuerpo (mecanorreceptores)-mente (emociones y creencias). Si las emociones que vivo mandan un estímulo nervioso a mis células, éstas influirán en el estado de la fascia y en cómo se regeneran sus componentes (más o menos agua, dirección de crecimiento de las fibras, tensegridad, etc.). Similarmente, si estas emociones perduran en el tiempo se gestan las creencias y huellas energéticas o Samskaras en Yoga que hacen que vivamos la vida bajo un patrón o arquetipo. Esta creencia hace que nuestra fascia, gracias a su comportamiento plástico, modifique su estado permanentemente y con ello nuestra postura y modo de ver el mundo.
Considerando este vínculo sensorial de las fascias podemos usarlo para mejorar nuestra postura y estado físico y mental. Cuando actuamos en el tejido fascial nuestro estado emocional cambia y a la larga nuestras creencias. Existen muchos modos de mejorar el tejido fascial. El Yoga y el automasaje con pelotas son dos herramientas estupendas. Sé constante y permite que la deformación plástica se produzca.
Modifica tu fascia y cambiarás tu mente.
 
APRENDE SOBRE YOGA Y FASCIAS con nuestros cursos y formaciones en modalidad SEMI-PRESENCIAL y A DISTANCIA:
*** FORMACIÓN EN "YOGA MIOFASCIAL®" 60 hrs
*** CURSO DE "YOGA MIOFASCIAL® CON PELOTAS" 7 hrs
*** FORMACIÓN EN "YIN YOGA, MEDICINA CHINA Y FASCIAS" 45 hrs
*** VENTA DE PELOTAS A PARTICULARES, CENTROS Y TIENDAS
 
www.yogamiofascial.com
www.tcmyoga.org
www.holisticyogatherapy.org

MARMAS Y YOGA. SEMILLAS DE CONCIENCIA PARA EL FLUJO DEL PRANA

Cuando realizamos extensiones atrás en Yoga habremos oído muchas veces, “no comprimas la zona lumbar”, “extiéndete desde el pecho”, “separa las clavículas”, etc. La función de las extensiones atrás desde el punto de vista musculo-esqueletal es favorecer la movilidad en la zona dorsal del cuerpo, menos móvil por la presencia de la caja torácica y cuya curva (cifosis) es contraria a la de la extensión atrás. Personas con hiperlordosis lumbar suelen tener tendencia a extenderse atrás favoreciendo aún más curva en la zona lumbar y dejando casi sin “trabajar” la parte superior del cuerpo. A la larga, esto puede desencadenar en contracturas del cuadrado lumbar, síndrome facetario  o de las carillas articulares, hernias anteriores, etc.

Trabajar el alineamiento postural considerando la anatomía energética del Ayurveda nos abre un mundo de posibilidades magníficas para mejorar nuestra práctica y sea más apta para nosotros. Dentro de esta anatomía energética encontramos los Chakras, los Nadis y los Marmas. Los marmas son zonas o puntos del cuerpo similares a los puntos de acupuntura, puntos de reflexología o puntos gatillo a través de los cuales podemos actuar sobre el prana. Según el Ayurveda, dominando el prana se consigue la inmortalidad del alma y esto lo conseguimos influyendo en nuestros canales energéticos (nadis) mediante el trabajo mental, respiratorio y físico (presión o estiramiento) en los marmas.

El modo de trabajo en los marmas según AyurYoga® depende de si la persona tiene un desequilibrio Vata, Pitta o Kapha ya que para cada uno de ellos encontramos dolores y sensibilidades diferentes. En el caso de Kapha, por ejemplo, encontraremos sensación de debilidad, frío y humedad en la región con palidez, depósitos de grasa, congestión, edema y dolor sordo. Para mejorar la energía en ellos debemos aportarles calor y sangre mediante la tonificación muscular. Para este dosha, las extensiones atrás son ideales ya que activan el s. nervioso simpático ayudándole a salir de su letargo y su pereza. Un ejemplo de extensión es la postura de la foto, Camatkarasana, en la cual tonificamos y activamos marmas posteriores. Krikatika se localiza en la unión del cuello con el Occipital y fortalecerlo aumenta el riego sanguíneo y el ascenso de Udana Vayu. Amsaphalaka localizado en el extremo interno de la espina de la escápula mejora la circulación del sistema respiratorio y cardiovascular por lo que nos oxigena y revitaliza. Brihati activa la función del hígado y del sistema linfático mejorando la circulación (Vyana Vayu), Katikatarunam en el glúteo influye en la posición de la pelvis y nuestra postura en general además de influir en los órganos pélvicos (riñones, intestino grueso, ovarios, etc.). Kukundara, en la articulación sacroilíaca mejora los dolores lumbo-sacrales e influye al igual que el anterior en los órganos pélvicos. Guda influye en Apana Vayu y Alambusha Nadi descendiendo la energía y los movimientos corporales (nos ayuda a enraizar).

En una clase de Yoga para los Marmas de AyurYoga® describimos un pequeño grupo de marmas para llevar la atención y la respiración a ellos. Esto nos permite influir en zonas muy localizadas desde donde partir para mejorar nuestra postura. Con estas semillas de atención favorecemos la circulación energética y el prana.

Si quieres aprender más únete a nuestra Formación en AyurYoga® (Aplicación de los conceptos del Ayurveda en la práctica Holística del Yoga) tanto en modalidad SEMI-PRESENCIAL como A DISTANCIA con la asistencia de un detallado manual y vídeos.

Dra. Helena Chacón Muñoz

www.ayuryoga.es

 

 

ALIMENTACIÓN YÓGUICA VS ALIMENTACIÓN AYURVÉDICA

¿Te has preguntado alguna vez qué diferencias y similitudes hay entre la dieta recomendada por el YOGA, disciplina espiritual de India y el AYURVEDA, medicina tradicional de este bello país?

ALIMENTACIÓN YÓGUICA

En el antiguo texto de Yoga “Gheranda Samhita” se afirma que: “aquél que comienza su práctica de Yoga sin controlar su dieta llegará a ser víctima de las enfermedades. Su Yoga no tendrá éxito…La mitad del estómago deberá ser llenada con comida, un cuarto con agua y el otro cuarto debe quedar vacío para permitir el movimiento libre de aire”. Una correcta alimentación es fundamental para tener un cuerpo sano, sentirnos llenos de vitalidad (prana) y tener una mente enfocada y en paz, razón por la que es tan importante combinar las prácticas de Yoga con una nutrición adecuada. La dieta para un yogui o yoguini hace uso de las tres fuerzas primarias de la naturaleza o Gunas: RAJAS (fuerza de la creación y el dinamismo), TAMAS (fuerza de la inercia, la pereza y la destrucción) y SATTWA (fuerza del mantenimiento y el equilibrio).

* Se da prioridad a los alimentos sattwicos ya que favorecen que nuestra mente esté tranquila y equilibrada y nuestro cuerpo sano. Son alimentos frescos, simples y fáciles de digerir que realzan la salud, la fuerza y la vitalidad. Los alimentos de esta categoría son las frutas, los vegetales, los cereales integrales y sin procesar, las legumbres, los frutos secos sin procesar, las semillas,  la leche ecológica y el yogur sin endulzar, el ghee, el aceite de oliva virgen, el azúcar de caña cruda, el jarabe de arce, la miel sin calentar, la sal de roca y especias como la canela, el comino, el jengibre fresco y la cúrcuma.

* Los alimentos con calidad rajásica, menos recomendables en el Yoga, son estimulantes y tienden a crear agitación y hacernos sentir dispersos y ansiosos. Son aquéllos picantes, ácidos, amargos o salados. Los alimentos rajásicos son: las carnes rojas y blancas de ave, el queso, los huevos, el pescado, las solanáceas (tomate, berenjena, patatas, pimientos), los rábanos, el ajo, la cebolla, especias picantes (chile), las frutas ácidas sin madurar, los alimentos avinagrados (pepinillos y encurtidos), la leche pasteurizada, el café, el té negro, azúcar blanca refinada, los panes, galletas y alimentos con levadura, la sal marina y las bebidas carbonatadas.

* Los alimentos tamásicos, tampoco recomendables, hacen que nos sintamos desvitalizados, embotados, pesados y perezosos. Se incluyen las comidas excesivamente cocinadas, enlatadas, desecadas, congeladas, procesadas y hace tiempo cocinadas. Los alimentos que aportan cualidad tamásica a nuestra mente son: las setas, la carne de cerdo y vaca, la comida basura (patatas fritas, hamburguesas, etc.), frutas y verduras excesivamente maduras, el alcohol, el tabaco y la marihuana. También los alimentos enlatados, congelados, caducados, recalentados, fermentados, cocinados al microondas o rancios.

ALIMENTACIÓN AYURVÉDICA

Para la ciencia médica de la India la alimentación es un pilar fundamental y su enfoque es muy personalizado y específico. Unos de los conceptos básicos de la alimentación Ayurvédica es el del Fuego Digestivo o Agni que es la energía que permite realizar la digestión, absorber los nutrientes apropiados y mandar los productos de desecho a sus órganos correspondientes por lo que ha de estar alto pero no excesivo. Si está demasiado elevado podrá "quemarnos" interiormente apareciendo úlceras, regurgitaciones ácidas y hambre excesiva. Un fuego digestivo débil producirá mala absorción de nutrientes, digestiones lentas y por lo tanto, acumulación de Ama o toxinas (las famosas cándidas, parásitos, metales pesados, etc.) que bloquearán el cuerpo y desencadenará en patologías. Gran parte de las nociones alimenticias de esta ciencia médica parte de cuidar y mantener en equilibrio nuestro Agni.

A diferencia de la Alimentación Yóguica, que está basada en los Gunas y por lo tanto en el efecto de los alimentos en nuestra mente, la Alimentación Ayurvédica está más centrada en los sabores de los alimentos (6) que están determinados por la proporción de los 5 ELEMENTOS y cómo conseguir con ellos el equilibrio de los DOSHAS. Ayurveda no sólo considera importante qué comemos sino también cuando, cómo, etc. Es decir, lo que ingerimos depende de ocho factores que determinan el efecto de los alimentos en nuestra salud: naturaleza de la comida (Prakruti) y el efecto energético que genera en el cuerpo, el método de preparación de la comida (Karana), la combinación de los alimentos (Samyoga), la cantidad de lo que ingerimos (Rasi), el hábitat donde vivimos (Desa), el modo en el que comemos (Upayoga Samstha), el estado de la persona (Kala) y su salud (Upayokta). Es decir, que Ayurveda no sólo habla de lo que comemos sino de si es adaptado al clima en el que vivimos, si es adecuado para nuestra naturaleza, para nuestro modo de vida, si es la cantidad adecuada o de si lo ingerimos en un ambiente calmado. De esto se extrae que la máxima principal no es "Somos lo que comemos" si no "Somos lo que absorvemos de lo que comemos". 

                ALIMENTACIÓN YÓGUICA VS ALIMENTACIÓN AYURVÉDICA

De este modo, Ayurveda busca el equilibrio principalmente físico (aunque también emocional y mental) basado en rutinas alimentarias y alimentos que equilibren nuestro Dosha de nacimiento (Prakruti) o nuestro desequilibrio actual (Vikruti). Para encontrar este equilibrio, habrá personas que necesitarán tomar 5 comidas al día con alimentos bien condimentados y consistentes (Vata), otras que necesitarán hacer 3 comidas con alimentos frescos, neutros y ligeros (Pitta) y otras que se beneficiarán sólo de 2 comidas y ayunos ocasionales con comidas poco grasas y especiadas (Kapha). Cada adaptación de cómo uno ha de alimentarse es personalizada. En el Yoga sin embargo, no es así. Se busca la pureza de la mente y la calma mental mediante alimentos sáttwicos para todo el mundo. Un ejemplo fundamental entre ambas dietas es que en la dieta yóguica el ajo y la cebolla son considerados rajásicos y nos alejan de obtener una mente meditativa siendo sustituidos frecuentemente por Asafétida. Sin embargo, el Ayurveda recomienda estos alimentos en personas o desequilibrios de dosha Vata y Kapha ya que mejoran el Fuego digestivo (Agni) y son considerados alimentos medicinales por sus múltiples cualidades a nivel físico. 

Como puedes ver, ambas nos hablan del consumo de frutas, verduras, legumbres, etc. pero Ayurveda ofrece directrices más especializadas y personalizadas adaptadas a cada individuo y sus circunstancias mientras que la dieta yóguica no es una dieta "terapéutica" sino que tiene un enfoque espiritual centrada en conseguir una mente meditativa. 

Texto modificado de la Formación en AyurYoga®.  Modalidades "semi-presencial" y "a distancia" disponibles.

www.ayuryoga.es

MERIDIANOS CHINOS Y ASANAS

CANALES DE ENERGÍA

Nuestro cuerpo está surcado por vías o canales que distribuyen la energía y nutren los órganos y los tejidos. Estos canales se han descrito como "meridianos" en la Medicina China (MTC), "nadis" en la Medicina India (Ayurveda) o "sens" en el Masaje Tailandés. En Occidente algunos autores opinan que esta descripción anatómica sutil de los antiguos sanadores de Oriente coincide con la moderna descripción de las fascias y sus recorridos en cadenas o vías, especialmente, aquéllas definidas por Myer.

TEORÍA DE MERIDIANOS CHINOS (JING LUO)

Se puede decir que la Medicina Tradicional China es, dentro del contexto de oriente, la disciplina médica que más detalla el recorrido circulatorio de la energía en su conocida "Teoría de los Meridianos (Jing Luo)". Bajo su prisma, los meridianos son canales de circulación de la energía y la Sangre que permiten comunicar la Superficie (Biao) con la Profundidad (Li), lo Alto (Shang) con lo Bajo (Xia) y los Órganos (Zang) con las Entrañas (Fu). Esto significa que son conexiones en nuestro organismo para que se mantenga como un "todo" entretejido por una maraña que permite la interrelación de todas sus partes. Son clave para el mantenimiento del equilibrio en nuestro cuerpo. Al igual que los ríos surcan la superficie de la Tierra y pueden llegar a estar secos o tener un exceso de agua y desbordarse, nuestros canales pueden presentar manifestaciones de exceso o deficiencia que pueden ser reguladas trabajando sobre ellos mediante la punción o presión en puntos clave llamados puntos de acupuntura o en el caso que nos ocupa con Yoga.

La Teoría de Meridianos Chinos nos habla de 12 Meridianos principales (Jing Mai) que son los más conocidos y usados en la práctica de Yin y Yang Yoga y en la práctica acupuntural china. Pero no son los únicos, en China también se describen 12 meridianos divergentes o ramas internas (más profundos que los anteriores ya que conectan el meridiano principal con su órgano asociado), 8 Meridianos Extraordinarios (que controlan la actividad en los meridianos principales y se nutren de lo que sobra de éstos), 15 Colaterales (Comunican meridianos del mismo Elemento, por ejemplo, los meridianos de Hígado y Vesícula Biliar ya que pertenecen al mismo Elemento, Madera) y 12 Meridianos tendinomusculares (conocidas como las zonas cutáneas de los meridianos principales).

MERIDIANO DE VESÍCULA BILIAR

A modo de ejemplo mostramos en la imagen el recorrido del meridiano de Vesícula Biliar y cómo actuamos en él mediante Yin Yoga. El recorrido de este canal comienza en el ángulo externo del ojo, se dirige hacia delante de la oreja y la contornea por detrás hasta la apófisis mastoides. Asciende hacia la frente y de nuevo desciende hacia la nuca donde se reúne con los meridianos Yang en el punto Du 14 (entre la 7ª vértebra cervical y la 1ª dorsal). Desde aquí se dirige al hueco supraclavicular desde donde desciende por la región axilar y el lateral del tronco trazando un zigzag en las costillas y cintura para luego descender de manera lineal por el lateral del muslo y la pierna. Pasa por delante y por debajo del maléolo externo y pasa por el dorso del pie entre el 4º y 5º metatarsiano terminando en el ángulo ungueal externo del 4º dedo.

La Rama Interna parte del hueco supraclavicular, penetra en el tórax, atraviesa el diafragma, conecta con el hígado y la vesícula biliar, sigue descendiendo por el abdomen donde se exterioriza en E30 (abdomen inferior) desde donde contornea la cadera y llega hasta VB30 por detrás del trocánter mayor y donde se reúne con el meridiano principal.

APLICACIÓN EN LA PRÁCTICA DE YIN YOGA

Cuando hacemos asanas de Yoga influimos en los canales energéticos del mismo modo que afectamos a los chakras, los marmas, etc. El tipo de asanas que hagamos, el modo de ejecución, en qué momento del día, etc. son factores clave que determinan el efecto que generamos en nuestra anatomía sutil y por lo tanto en nuestra salud en general.

Siguiendo con el ejemplo del meridiano de Vesícula Biliar, cuando hacemos asanas que lo estiran como son las flexiones laterales (Parivrtta Upavista Konasana, Anantasana, Bananasana) o las torsiones sentadas y tumbadas (Jathara Parivartanasana) eliminamos los excesos que pueda haber en el Canal. ¿Y qué siginifican estos Excesos?. Un Exceso a nivel físico del Elemento Madera (regido por la Vesícula Biliar y el Hígado) genera alteraciones en la sangre (hipertensión, urticarias), el sistema musculoesqueletal (calambres, contracturas, espasmos), opresión en la caja torácica y abdominal, afectaciones digestivas (ardores, colon irritable) y nerviosas (dolor de cabeza lateral, esquizofrenia) entre otras...A nivel emocional, nuestra Vesícula Biliar en exceso se manifiesta con enfado activo (explosión emocional), irritabilidad, ambición, impaciencia, tiranía, arrogancia, impulsividad, etc.

Cuando realizamos asanas de YIN YOGA para el MERIDIANO de VESÍCULA BILIAR disminuimos la tendencia a generar patologías en exceso y a tener emociones explosivas como el enfado. ¿No es maravilloso que realizando algunas asanas y dedicando la atención a respirar en dicho canal podamos sentirnos con más calma, benevolencia, empatía y equilibrio?

TCM YOGA. MEDICINA TRADICIONAL CHINA APLICADA AL YOGA

Escribe: Dra. Helena Chacón Muñoz

www.tcmyoga.org

www.holisticyogatherapy.org

 

 

PUNTOS ACUPUNTURALES Y ASANAS DE YOGA 

 

Una de las cuestiones que más me apasiona de integrar las medicinas orientales con el Yoga es la cuestión de los “centros o puntos energéticos”. Hoy en día mucha gente ha oído hablar de Chakras o centros energéticos mayores. Menos conocidos son los “marmas” procedentes de la Medicina Tradicional India (Ayurveda) cuya influencia en el Yoga tratamos en AyurYoga® o los puntos acupunturales de la Medicina Tradicional China tratados en TCM Yoga®. Desde la visión china, existen unos 365 puntos principales de los cuales en práctica clínica se utilizan sobre todo unas decenas. Qué puntos decidir en base al diagnóstico chino de una persona así como si se punturan en tonificación (cuando hay que elevar la energía) o  dispersión (cuando la energía es excesiva) es una de las piezas clave de un correcto tratamiento.

La filosofía que subyace a esta medicina oriental es taoísta con marcadas diferencias respecto a la filosofía hinduista y tántrica del Yoga. No obstante, si obviamos las diferencias culturales y nos quedamos con las semejanzas en la anatomía energética que cada cultura oriental realizó podemos extraer bellas conclusiones. Una de ellas es el trabajo en los puntos acupunturales que realiza TCM Yoga® mediante digitopuntura, presión con pelotas Yoga Miofascial® o Asanas Yin y Yang.

En la figura se muestra cómo trabajar en los puntos mediante Asanas mostrando como representativa del Yang a Paripurna Navasana y como representativa del Yin a Supta Virasana. Ambas posturas tienen una importante influencia en el Elemento Tierra y por lo tanto en sus meridianos de Estómago y Bazo. Como consecuencia influyen en los sistemas fisiológicos (digestivo, cardiovascular, muscular) así como en la esfera mental – emocional (preocupación, melancolía, manía, obsesión, etc.)  que rigen dicho Elemento Chino. Observar que en la Asana para Yang estamos concentrando la Sangre, la Energía y la Atención en el abdomen mientras que en la Asana Yin estamos estirando esta zona. De este modo, encontramos un paralelismo en el método de trabajo chino en el que la tonificación del punto se realiza con Asanas Yang mientras que la dispersión o liberación del punto la realizamos con Asanas Yin.

Se han seleccionado puntos vinculados a dicho elemento propios del meridiano de Estómago (E25, E33, E34, E36, E41), del meridiano de Bazo (B6, B10), puntos específicos para el s. digestivo (Ren6) así como puntos Mu que aportan energía a los Órganos (H13, Ren12). Como se puede observar, en Yang Yoga para Tierra buscamos tonificar, llevar calor y contraer la musculatura asociada a los meridianos de Estómago y Bazo. Son muy adecuadas las tonificaciones abdominales que activan tanto el abdomen como los cuádriceps. En Yin Yoga, buscamos estirar los meridianos y con ellos los puntos asociados. Las extensiones atrás tanto de cadera como de espalda como la mostrada en la figura son ideales para que los puntos asociados a Tierra se estiren y liberen la energía sobrante.

Además, como cada punto tiene unos efectos terapéuticos, podemos aplicar Asanas Yin o Yang con el enfoque de Yogaterapia Holística.

Escribe Dra. Helena Chacón

FORMACIÓN EN YIN YOGA

MODALIDAD SEMI-PRESENCIAL Y A DISTANCIA

www.holisticyogatherapy.org

www.tcmyoga.org